Corriendo con los pájaros los días nublados
Lo más parecido que tengo a Greta Garbo es la manera de volvernos ermitañas y ver poco la luz del sol. Pero ella lo hizo mejor, mucho mejor, lo hizo en un apartamento enorme de Nueva York. En cambio, ¿qué tengo yo? Una ventana que es una puerta cuya persiana está rota y no puedo ver más el mar. No me repitan la misma frase de siempre de que tengo que ordenar mi cuarto para ordenar mi vida. Lo hice varias veces en el mes y no vi ningún resultado. La mentira más grande que vi, sentimentalmente hablando, lo de la higiene viene después. No crean todo lo que leen, se van a perder agonizando un final que no existe. Habrá que decir adiós a los planes más deseados para empezar otros. Soñé con dos casas, y en ambas escapaba de ellas trepando hasta el techo, atravesando recovecos, barras de hierro y escapar hacía el mundo exterior. Pero en ambos casos, lo lograba sintiéndome terriblemente mal; como si fuera algo malo abandonar una casa enorme dónde alguien me quiere asesinar, sí, eso pasaba. La...